martes, 19 de junio de 2012

El Señor de los Anillos


Cuando leí por primera vez los libros del Señor de los Anillos era una época distinta a la de ahora. La distinción radicaba en que no habían salido las películas de estos libros; y muy pocos sabían de estas historias. Después de las películas, el mundo de Tolkien pasó a ser “socialmente aceptado".
Yo pertenezco a la época anterior.
Cuando entré a este mundo, los que habíamos leído la obra de Tolkien, éramos considerados raros. Pertenecíamos a un grupo de personas cuyas mentes habían sido irremediablemente distorsionadas (de por vida) en su capacidad mental. La causa: haber leído sobre dragones, elfos, enanos, anillos que lo hacen invisible a uno, criaturas que se transforman en versiones horripilantes de sí mismas, etc. En pocas palabras, aceptamos la existencia de criaturas que son imaginadas, inventadas, actualizaciones de antiguas mitologías europeas. 
Confieso que las personas que pensaban así, bastante razón tenían. Yo los leí a los 15 años (tengo ahora 32). Al terminar "El retorno del rey" comencé a clasificar a las personas que veía en buenos y malos, en seguidores de Saurón o en los que pelean contra Él y en el resto de las razas que se describen en las novelas.
Desde entonces cuando me preguntan mi opinión de la trilogía y el Hobbit, la respuesta es la misma: fue como si quitaran un corcho en mi cerebro, mi imaginación descubrió que no tenía límites, que lo que empece a "vivir" con mis Lego de caballeros (ahora descontentados).  Alguien había hecho todo un mundo, y se podía tener acceso a él.
Pensándolo un poco más a fondo descubro que esta revisión de la obra de Tolkien está tan fuera de tiempo, como cuando los leí por primera vez...(así somos los "Freakys", diría mi cuñado MA). En fin, la idea de sacar a colación los libros del Señor de los Anillos es lo que puede influir una lectura y, más específico, en lo que nos puede gustar leer. Yo me enamoré no solo del mundo creado por Tolkien, sino también de cualquier libro que tratara cosas parecidas. Por varios años gastaba gran parte de mi dinero directamente en la editorial Timun Mas, que editaba muchos libros de fantasía. ¡Nunca hubo un programa de recompensas! (que bien me habría venido). Mi recompensa fue, que durante esos años, tuve siempre qué leer...
¿De qué estoy hablando?
Me explico:
Cuando después de cambiar el canal 10,000 veces uno dice: No hay nada en la Tele, o bien, no hay nada que ver. De igual manera con lo libros, bajo este contexto, a veces uno dice no hay nada que leer. Aunque, evidentemente, hay millones de cosas que leer, es solo que no hay algo que yo quiera leer.
Durante casi 10 años, siempre tuve qué leer. Esto me enseñó lo increíble que es descubrir un género de lectura, en el que puedes entrar, salir y poner en pausa. Pausa es como está actualmente en mis preferencias, lo que me lleva a darte este consejo: 
Cuando te guste algún género de lectura, disfrútalo tanto como puedas, lee mucho en ese aspecto; un día te darás cuenta, como diría J.M. Barrie, que ya has crecido y que has dejado de ser niño.
¡Saludos!
Nota: Hago una mención especial en esta entrada a un personaje: Drizzt Do’Urden (Les contaré sobre Él en otra entrada)
Ficha Técnica:
Miles de ediciones. Se pueden comprar en cualquier librería.

domingo, 10 de junio de 2012

La Autoestima del Cristiano


Antes de terminar este libro, tenía muchas dudas si publicar una entrada. 
Pensaba: ¿Será en linea con los otros comentarios sobre libros que he publicado?. Al final, la respuesta me vino sola: El plan es compartir lo que voy leyendo.
Con cierto recelo, empecé su lectura, no por iniciativa propia, sino recomendado por un muy buen amigo. ¡La lectura resultó placentera!. Desde su inicio, el autor explica todo lo referente a la autoestima desde el punto de vista humano y psicológico; explicaciones que son fruto de mucho estudio y experiencia. Conforme avanza, detalla la otra parte de la autoestima: la relación con Dios. Aquí también se fundamenta con estudios y completa con su experiencia.
El libro es extraordinario. Evidentemente, de corte ascético y a la vez, perfectamente aplicable a la vida diaria. Es más, ¡totalmente enfocado a la vida diaria!. 
Lo recomiendo totalmente, tanto que quisiera haberlo leído desde hace muchos años. Creo que será uno de esos libros, que leeré mas de una vez en la vida.
¡Saludos!
Ficha técnica
Título completo: La Autoestima del Cristiano
Autor: Michel Esparza
Editorial: BELACQVA
Año: 2003
Páginas: 189
ISBN: 84-95894-54-8

viernes, 1 de junio de 2012

Jeremías, Parte I


Parecería que sufro del mal de las trilogías y de las entregas en partes. Los libros que más he disfrutado son aquellos que vienen en varias entregas: El señor de los anillos, Fundación, Africanus, El Elfo Oscuro, Dune...
Para esta entrada del Blog, como en “Murieron por sus creencias”, el haberse dividido en partes, obedece a una simple razón: si me tardaba en escribir la reseña, es muy seguro que olvidaría muchas de las ideas que quiero compartir.
La metodología que estoy usando en este Blog es simple: Platico sobre el libro que acabo de leer. En este caso estoy leyendo: Jeremías, de Stefan Zweig.
He descubierto que, con el paso de los años, empezamos a disfrutar en la lectura cosas que podrían parecer extrañas, superfluas...raras. Y, cuando al leer un libro, te encuentras con ellas hace que esa lectura, adquiera un matiz especial. 
Personalmente he desarrollado dos gustos:

1.- Notas al pié. Pero no de las de Cfr (que significa Confrontar), sino las que son de uno o dos renglones y ¡entre más largas mejor!. Siento como si el autor o editor/traductor me estuviera contando un secreto que está reservado a los que no nos da flojera desconectarnos de la idea central en la página para bajar la vista y leer la información adicional; mención especial en este apartado a la edición del IV centenario de la Real Academia Española al Quijote. De verdad que era media página del Quijote, y media página de notas al pié.

2.- Introducciones. Y en esto no me refiero a Prólogos, pues éstos son parte de la narración o el tema del libro. Las introducciones son estudios hechos por personas que han leído el libro y han estudiado al autor, su vida, entorno, etc. Es como asistir a una conferencia sobre el libro, una conferencia, que no sabías que se estaba impartiendo. Y cuenta con una ventaja muy especial: poder detener o avanzar en la explicación del libro. Y luego, cuando lees la parte de la publicación que es, efectivamente, el libro que tenías intención de leer, se convierte en una lectura mas placentera. Estas introducciones solo las he visto en libros clásicos y lo hacen para diferenciar su edición con la que su competencia publicaría.
Mención especial en este apartado: la introducción que acompaña a la edición de Crimen y Castigo, de la publicación Obras Selectas editadas por Librerías Gonvill.


Creo que sabrás ya a donde voy con esto: acabo de terminar de leer la introducción del libro Jeremías, de Stefan Zwieg, y la he disfrutado mucho; fue extensa, 65 hojas de un libro que contiene 263, es decir, casi un cuarto del total del libro.

El estudio no solo se centra en la novela que se presentará más adelante, sino en la vida, época y obra de Zweig; tres aspectos cada uno muy interesante: podría gustarte sus libros pero tal vez no conoces su vida o también saber de la historia europea entre las guerras mundiales y no sabías que Zweig quedó fuertemente marcado por ellas.
En la parte II de la entrega de Jeremías te platico sobre la novela (siguiendo con los slogans al estilo: To be continued...)
¡Saludos!